Tres Jueves Hay En El Año... Corpus Christi

miércoles

("Proseción del Corpus Chirtis en Sevilla" -Lienzo de Cabral Bejarano - Museo del Prado-Madrid) “Tres Jueves hay en el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el Día de la Ascensión”.

La celebración del Corpus Christi comenzó a realizarse En el siglo XIII tras la bula que publicó en 1243 el papa Urbano IV, como represalia a las crecientes herejías que habían surgido negando la Eucaristía, e imponiendo así varias obligaciones de tipo eucarístico, como la bendición y exposición pública del Santísimo, el uso de campanillas durante la misa y la fiesta del Corpus Christi. En dicha bula se otorgaban indulgencias a todos los fieles que asistieran a la misa y al oficio. Su conmemoración sería el octavo jueves después del Jueves Santo, correspondiendo también al que sigue al domingo de la Santísima Trinidad.

En Sevilla comienza a realizarse este rito cristiano sobre 1400, y ya a finales del siglo XV pasó a ser uno de los lugares en los que la fiesta tomó gran prestigio y celebridad.

(Procesión del Corpus Christi en la Plaza de San Francisco de Sevilla - Siglo XVI)
Hasta 1587, el Cuerpo de Cristo, contenido en un arca, era llevado en andas, para posteriormente, en 1587, ser sustituirá por la custodia procesional que aún perdura. Se ordenó que todos los Clérigos de Orden sacro fueran con sus sobrepellices. Las instituciones y las corporaciones eclesiásticas y civiles, iban con sus imágenes de devoción, así como con sus pendones e insignias, y sus danzas y representaciones también participaban en el vistoso cortejo.

Con motivos de la fiesta, se celebraban bailes y zarabandas, gigantes, tarascas y danzas (una alegoría a modo de burla de la idiosincracia de la sociedad).




















(Lámina antigua de la procesión del Corpus con gitantes, tarascas y danzas - 1747 - Biblioteca Cervantes Virtual )





(Lámina Antigua de la Procesión del Corpus - 1747 - Biblioteca Cervantes Virtual )
 

















Carlos II llegó a prohibirlas, pero las costumbres eran tan arraigadas que no se consiguió erradicarlas del pueblo. Carlos III las erradicó completamente en 1780, aunque en algunos lugares de España todavía se conservan.
Con la llegada del romanticismo, el Corpus adquiere los tintes que aún perduran.

(Sevilla - Procesión del Corpus - Siglo XIX)
Ese día, cualquier vecino, ya fuera inducido para ello por las autoridades o no, salía muy de mañana, al clarear el día, bien en solitario o en grupo, a los campos de las afueras de la ciudad, en busca de romero y tomillo, ramajes y flores, así como a las riveras de los arroyos donde abundaban los juncos, porque ese día, el suelo de las calles por donde debía de pasar el Santísimo, tenía que estar cubierta de una frondosa alfombra hecha de yerbas y flores, y el aire tenía que estar impregnado de la fragancia que fluían de ellas.

("Seises bailando en la Catedral" - Guetave Doré - 1874)




(No se sabe con exactitud la fecha de incorporación de Los Seises en la procesión del Corpus de Sevilla, aunque se tienen datos de que ya desfilaron ante el Altísimo en 1508.)





(Procesión del Corpus con Gigantes y cabezudos en España - Principios siglo XX)

Con el alborozo del repique de las campanas, iban saliendo de sus casas hombres, mujeres, niños, jóvenes y ancianos, luciendo sus trajes más bellos y de más rico colorido.
Los niños con las caritas pulcramente lavadas ese día sin excepción, por su madres en la palangana de la alcoba, alegraban las calles con sus carreras y risas y se afanaban en esparcir las juncias que tapizaban las calles, algunos para usarlas como si de un látigo se tratase, otro para trenzarlas y formar con ellas un largo cordel y cachiporrear a los más pazguatos.
Los Hermanos del Santísimo trabajaban afanosos y sin descanso recorriendo y repasando el trayecto del recorrido para que todo estuviese impecable.
En los zaguanes de las casas se daban los últimos toques a los altares vistosamente adornados, y las fachadas de las casas se engalanaban con mantones de crespón, colchas de percal y pañuelos de seda, así como de relucientes velones de dorado azófar, farolillos de colores y sendos arcos de ciprés.

Ese día, la aldea, el pueblo o la ciudad, olía a gloria.

En la explanada de la Iglesia o de la Catedral, según el lugar, era un hervidero de gente, una oleada masiva entrando y saliendo del templo una y mil veces, a la espera de la hora de la salida de la procesión, con ese continuado y alegre rumor de un pueblo que se codean y confunden en un momento dado y a un solo honesto fin toda clase de sexos y edades.

Es entonces, cuando al creciente voltear de las campanas y el restallar de los cohetes, aparece la religiosa comitiva, que se abre paso ante la multitud que se arrodilla ante su presencia.
(La Procesión del Corpus en Toledo - Dibujo de José Garnelo - 1903)
Los acólitos agitan de continuo los humeantes incensarios, y como queriendo proteger a Aquél que nos protege, las autoridades, la milicia, y todo lo respetable del lugar, acompañan y custodian el trono viviente donde se asienta la Majestad de Dios. En algunos lugares los niños que han hecho la Primera Comunión ese año, también tiene cabida en la procesión, acompañando a alguna imagen de la Virgen o el Señor.

("Flores de Mayo" - dibujo de Angel Andrade para La Ilustración Española - 1903)
("El paso del Corpus" - Dibujo de A. Moreau - siglo XIX)
(Corpus en Sevilla - 1930)

Y de esta forma es conducido por calles y plazas, entre el clamor de unos, las piadosas peticiones de los otros, los votos del enfermo, las promesas de los necesitados, las expansiones de la juventud , el respeto de la ancianidad y la alegría de todos, hasta regresar de nuevo a su lugar de recogida.

Una vez de nuevo en su templo, la multitud se queda por las calles disfrutando de ese día tan señalado: Uno de los Jueves que reluce más que el sol.

Fuentes:
*Del Barroco a la Ilustración en una fiesta del Antiguo Régimen: el Corpus Christi – Fernando Martínez Gil –
Alfredo Rodríguez González -2001.
* Antología de textos costumbristas -Ramón Franquelo – Corpus Christi
*Romualdo de Gelo Fraile.

8 soñadores han probado este sabor:

_angela_ dijo...

Me ha encantado toda la información que aportas sobre el Corpus Cristi, muy bonito todo, ya sabes que soy una admiradora tuya. Te conteste a lo que me preguntabas a continuación de tu comentario en el Día de África, aunque no hay regla sin alguna excepción.Ah, he pintado un cuadro para mi nieta de una niña en un columpio y me acordé de ti por tu precioso articulo.Procurare ponerlo antes de las vacaciones en el blog.Un besito.

América dijo...

Para mi ha sido todo nuevo al leer tu post,una belleza en todo los sentidos,precioso trabajo,digno de difucion.

Sabor Añejo dijo...

Angela, ya sabes que yo también te admiro a tí, que estás hecha una artistaza.
Me encantaría ver tu cuadro; seguro que es precioso.

Besos

Sabor Añejo dijo...

América, tenía dos opciones para publicar una entrada sobre el Corpus, o bien aquí, como al final hice, o en Verde Oscuro narrando mis vivencias infantiles en dicha celebración, que están tan grabadas y frescas en mí como si acabasen de ocurrir.
Opté por ésta, que en el fondo me llena más por la historia y costumbres. La otra la dejaré para otra ocasión.
Gracias por tus palabras guapa.

Besos

Violeta dijo...

Tengo que irme a la cama para descansar mañana será un mal dia, pero no queria dejar de pasar a darte las gracias navegante.

fonsado dijo...

Se hecha de menos en las noticias, sobre todo en TV, que informa en escasos segundos de esta celebración incidiendo en la belleza y antigüedad de las custodias, las flores, el ambiente, el adorno de las calles, hasta la cobertura hotelera de la ciudad o pueblo en cuestión, de la nula información sobre los orígenes y evolución a lo largo de los años, en este caso siglos, de una fiesta religiosa y popular tan arraigada.
Estupenda entrada y, por enésima vez, vuelvo a felicitarte por las imágenes que empleas.

Un abrazo.

Sabor Añejo dijo...

Violeta, espero que el día no fuera tan mal. Gracias por tu visita.

Fonsado, cierto es lo que dices. Se echan en falta programas con información sobre nuestras raíces y costumbres.

Besos

GÉNOVA Barrio Santa Cruz Sevilla dijo...

Los pioneros de fotografía de la Plaza de San Francisco de Sevilla «Colección». "grandes fotógrafos".

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