Comercios Añejos

sábado, 20 de marzo de 2010

(Publicidad de Almacenes del Duque)
Durante la primera mitad del siglo pasado entraron en pleno auge las tiendas de coloniales nacidas durante los primeros años de la centuria trabajadas de sol a sol por montañeses, sorianos y asturianos que lograron así cierta riqueza, de las que ya se ha hablado en Comestibles Y Ultramarinos.

Tiendas como Las Canarias, El Grano de Anís, La Nueva Paz, La Flor de la Sierra, Casa Bautista, La Colonial, Casa Marciano, El Reloj, Casa Abascal, Casa Sosa, El Espejo, Casa Hortal, El Istmo, El Bacalao, entre otras, fueron emblemáticas durante los que en el futuro serían “los años del hambre”, a cuyas puertas se instalaban los ciudadanos con sus canastos y las requeridas cartillas de racionamiento.
 (El Bacalao en la calle Argote de Molina.)
Otros establecimientos de bebidas reconocidos como emblemáticos se repartían por los barrios históricos, como las tabernas del Sótano, Casa Castizo, Casa Alejandro, La Aduana, Casa Caliche, entre otros. Algunos de estas tabernas o restaurantes venían heredados de los años treinta, llegando a existir casi hasta mitad del siglo.
También había restaurantes igualmente heredados de los primeros años de la centuria que lograron sobrevivir. Otros no tuvieron otro remedio que cerrar sus puertas durante la década del hambre, dejando marcados sus nombres en la ciudad: Los Tres Reyes, El Barril, Pasaje del Duque, Pasaje Andaluz, Pasaje de las Esquinas de San José, La Mairena, Málaga, El Colmao, Los Gallegos, Las Flores, Málaga, Los Gabrieles, Casa de la Viuda, La Española, Pasaje de las Delicias, La Marina…
La importadora
(Publicidad de Almacenes Pedro Roldán)

Otros comercios que cobraron gran importancia en la ciudad de Sevilla fueron los textiles y de confección, donde se podía comprar lo mismo piezas o metros de tela, que prendas ya confeccionadas, ya fuera ropa para el hogar o para uso personal.
Por regla general en la mayoría de estas tiendas (lo mismo que en la de comestibles), se compraba a dita, es decir, el cliente retiraba las prendas o telas que le fueran necesarias entregando a cambio una ínfima cantidad de dinero que el dependiente anotaba cuidadosamente en una libreta usando el lápiz que habitualmente llevaba prendido sobre la oreja. Posteriormente, una vez a la semana, o cada dos semanas, o cada mes, el cliente iba a entregar un dinero establecido a cuenta de lo que se había llevado, que nuevamente era anotado en la libreta.
Cada vez que se entregaba dinero a cuenta no faltaba la pregunta obligada: “Fulanito ¿Cuánto me queda?”.
Y así hasta que la cuenta quedaba saldada y se comenzaba de nuevo con otra remesa.
Pocos eran los afortunados que se podían permitir pagar al contado
Estas tiendas estaban repartidas por toda la ciudad.

En los locales anteriormente ocupados por los cafés París y Roma, en la Campana, se instaló en 1941 el bazar “La Importadora”, siendo célebres sus “ventas del duro”.
 (Dos imágenes de Bazar la Importadora)

En el "Bazar la Importadora" las ventas se realizaban por duros, un duro, dos duros, tres dcuros, seis duros...
(Folleto publicitario de 1947 del "Bazar La importadora", con sus ofertas "del duro")

Igualmente sobresalían:

(“Almacenes Fermín Alfaro” en la puerta de la Carne.)
 (“Ciudad de Sevilla”, en las calles Franco y Blanca de los Ríos.)


(“Almacenes El Aguila”, en Sierpes y Jovellanos.)

(“Bazar La Estrella Roja", en la calle Cerrajería.)
En la plaza de Jesús de la Pasión, conocida como la Plaza del Pan, los Almacenes “Pedro Roldan” se dedicaban a la ropa confeccionada.
(Almacenes Pedro Roldán)
 (Papel publicitario de envlver de Almacenes Pedro Roldán)

“Los Caminos”, en la calle Francos fue un gran almacén emblemático en Sevilla desde principios del siglo XIX. Tienda preferida por la alta burguesía y aristocracia. 
 
La gran de las tiendas de textil que había en Sevilla, fueron desapareciendo con la llegada de los grandes establecimientos. Hoy día se pueden contar con los dedos de la mano las que quedan de ellas.

Fuente de Datos: 
*Hemeroteca ABC
Imágenes:
*Hemeroteca ABC
*Todocolección.net


11 soñadores han probado este sabor:

Zinquirilla dijo...

La mayoría de almacenes me suenan de La Sevilla que se nos fue pero evidentemente no los viví. Hace poco contaba mipadre que los textiles de Regina eran de los más in.

Veo que hemos coincidido en los post ;-)

Un abrazo.

_angela_ dijo...

Aqui has puesto un monton de sitios que he conocido y en "Loa caminos"me compre una tela carisima para aquella epoca y de un dibujo espectacular y con mi diseño, me lo hicieron y llamaba la atencion por donde iba,ha sido el traje más bonito que he tenido en mi vida!Que tiempos...!Un beso

_angela_ dijo...

Aqui has puesto un monton de sitios que he conocido y en "Los caminos"me compre una tela carisima para aquella epoca y de un dibujo espectacular y con mi diseño, me lo hicieron y llamaba la atencion por donde iba,ha sido el traje más bonito que he tenido en mi vida!Que tiempos...lastima que esos sitios ya no existan!
Un beso

laquiti dijo...

Recuerdo que en la ferretaria de mi padre tambien pagaban así y no hace tanto (40 años). Y recuerdo ir yo misma por mandato de mi madre a pagar la parte correspondiente a la libreria que nos surtía de todo el material escolar. Era como las tarjetas de crédito pero cuando estas no existían.Saludos.

Sabor Añejo dijo...

Zinquirilla, tampoco yo los conocí todos pero sí algunos de ellos, y también mi padre me hablaba de aquellos comercios que yo no conocí.

Un abrazo

Sabor Añejo dijo...

Angela, estarías guapísima con ese traje. No tengo la menor duda de que llamabas la atención, pero creo que más que por el traje por tu person.

Un abrazo

Sabor Añejo dijo...

Laquiti, cuando yo era pequeña mi madre pagaba así en las tiendas. Eran otros tiempos en los que no habñia el poder adquisitivo que hay hoy.

Besos

Mimi dijo...

Me ha encantado tu blog!!!
Muchos de los comercios los he conocido, y he comprado en ellos, por ejemplo el Bacalao, y en Peyre,que buena tienda de telas!!!.
Lástima que ya no existan algunos de ellos.

Un saludo de una sevillana en Holanda.

fonsado dijo...

La desaparición de este tipo de comercio o almacenes, es fruto de la importante y agresiva trasformación del comercio al por menor a finales del pasado siglo.
Por aquí, aunque edificios y negocios eran de mucha menos entidad que los que muestras, han desaparecido todos, incluido alguno con arquitectura interesante.
Una buena colección de fotografías para los nostálgicos sevillanos.
Un abrazo.

Magamerlin dijo...

Acabo de entra en tu blog y es maravilloso, hablas de mi querida sevilla.

Me gusta saber como era antes, ya que soy muy joven para haberlo vivido.

te invito a visitar mi blog.

las curiosidades de magamerlin

Besos, hasta pronto.

Sabor Añejo dijo...

Magamerlin, la mayoría sentimos curiosidad por conocer como era nuestro entorno en épocas pasadas, y es agradable encontrar imágenes que nos lo muestren.

Ahora me paso por tu blog.

Besos

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